El juego en el niño se trata de un área ocupacional esencial, ya que es a través de él como va adquiriendo el desarrollo en diferentes aspectos (social, cognitivo, sensorio motor, perceptivo, afectivo, comunicativo) y llegando a ser un reflejo de su desarrollo. Es por ello que se convierte en una herramienta útil para lograr objetivos educativos y valorar a la vez su evolución. Los niños con discapacidad encuentran dificultades para desempeñar esta ocupación tan básica e importante. Debido a la gran diversidad de discapacidades (motoras, cognitivas, sensoriales, perceptivas, relacionales) es difícil establecer unas pautas globales que sean útiles para todos.
Lo primero es ver en qué situación está el niño, detectar cuáles son sus características y necesidades.
ALGUNAS IDEAS:
- Elegir juegos que permitan cambiar las reglas, para así poder adaptarlos a las características de los niños.
- Procurar utilizar juegos adecuados a la edad del niño.
- Dejar que el niño descubra que él es capaz de hacer.
- Es importante respetar las preferencias del niño.
- Proporcionar juegos que promuevan el descubrimiento y no tengan una única manera correcta de jugar.
- Proporcionar piezas fáciles de manipular para niños con dificultades motoras, de coordinación.
- Se pueden adaptar juguetes a las necesidades de cada niño.
- Facilitar el acceso a distintos espacios y materiales.
“ES POR MEDIO DEL JUEGO COMO FACILITAMOS LA VIVENCIA DE LA ALEGRÍA, LA ARMONÍA, LA CAPACIDAD, LA AUTOVALÍA, EL SENTIDO DE PERTENENCIA, LA POSIBILIDAD”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario